Que mujer no se sintió Susanita de chica? Aquel personaje de
Mafalda que soñaba con encontrar un marido, tener hijos, ser mantenida (¿?).
Yo debo confesar que es el personaje con el que más me identificaba… siempre uno de mis más grandes anhelos fue formar una familia. Por supuesto que esta fantasía, durante toda tu vida pasa por muchos estados. Cuando sos muy chiquita y estas empezando a hablar y a formarte, te ponen esas películas de Disney donde el príncipe azul rescata a la princesa y son felices para siempre… supongo que eso comienza a marcar tus expectativas! Y yo soy de esas personas que creció pensando que no necesariamente Disney nos mintió.
Después te compran tu primer muñeca, una…dos… o varias! Sera que eso termina definiendo cuantos hijos querrás? Aprendes a darle de comer, a cambiar pañales…
También viene Barbie con su novio Ken… así es como empezamos a jugar a
enamorarnos…
Ya en el colegio empezas a relacionarte con chicos… me acuerdo de un “novio” que tuve en jardín que me acaricio el pelo una tarde e inmediatamente me puse a llorar! Sera que ese niños de tan solo 4 años no cumpliría mis expectativas?
Durante la primaria, te enamoras y crees que es el amor de tu vida, que encontraste a tu futuro marido y padre de tus hijos! Creo que es el momento de la vida de mayor ilusión y que por algún motivo te ves casada a los 18 (¿?), teniendo hijos... como si estuvieras destinada a ello!
Ya en el colegio empezas a relacionarte con chicos… me acuerdo de un “novio” que tuve en jardín que me acaricio el pelo una tarde e inmediatamente me puse a llorar! Sera que ese niños de tan solo 4 años no cumpliría mis expectativas?
Durante la primaria, te enamoras y crees que es el amor de tu vida, que encontraste a tu futuro marido y padre de tus hijos! Creo que es el momento de la vida de mayor ilusión y que por algún motivo te ves casada a los 18 (¿?), teniendo hijos... como si estuvieras destinada a ello!
Cuando te decepcionan
lloras como te enseño Andrea del Boca y crees que tu vida se termina! Pero finalmente caes en la cuenta de que aún queda
mucho por vivir (toda la vida), y entonces te enamoras de ese actor. Así es como
empezás a soñar con el momento en que por casualidad te encontras por la calle
con tu “ídolo” (que más que ídolo es el reflejo de lo que crees que es amor), y
como por arte del destino se enamora de vos. Pasan los años y volves a la
realidad, volviendo a enamorarte y a desenamorarte, cambiando en tu mente tu
idea de “amor ideal” Y así, enamorándote una y otra vez, con el paso de los años
vas aprendiendo a entender qué es importante para vos y a formar tu
personalidad y la de tu futuro marido que seguramente aún no conociste.
Durante toda esta búsqueda te imaginas desde el aspecto físico, hasta de que trabajaría,
como será su vida juntos, si lograras el ejército de hijos y como se llamaran,
etc… todo está bien planeado en tu mente. Y pasan los años y pasa la vida y quizás
alguna que otra vez te rompen el corazón, pero a la larga creo que uno empieza
a entender con quién verdaderamente pasaría “el resto de su vida”. Te das
cuenta de que no es un actor hollywoodense lo que buscas o ese “hombre perfecto,
gran empresario y padre de tus miles de hijos...”sino alguien que te acompañe y
comparta los sueños que desde muy chica venís cosechando.
Finalmente llega el momento y lo que nunca creerías es que cuando todos tus
sueños comienzan a hacerse realidad, viene detrás una realidad aún más grande: No
solo tu vida encuentra un nuevo camino sino que TU NOMBRE cambió. Claro que no
necesariamente por estar casada tenes que usar el apellido de tu marido. Pero
en mi experiencia personal, el hecho de estar empezando nuestra vida de casados
en México, automáticamente dejo a Anita Sanz, ann, ani, gorda, etc, en Bs As y me transformo en la Sra. De Bianchi
o “mi esposa”. Además del título de "esposa" que tanto anhele (incluso como ya les conté
anteriormente por el que insistí bastante…) me encuentro con que finalmente sí
soy una Susanita…viviendo en las afueras y mantenidaaa!!!! Veremos si esto último podemos revertirlo en
el corto tiempo! Después de todo, quizás sea una Susanita más moderna… haciendo
crecer la ilusión de la familia hecha realidad pero alentando los proyectos de
Anita.
Para migraciones, para las nuevas amistades, para el sr. que viene
a conectar los servicios, para el nuevo médico, para los nuevos vecinos, para
la tarjeta de crédito (este punto no esta tan mal) incluso para tu familia y
tus amigas! Pero entonces debería cambiar mi firma? De un día para el otro dejo
el nombre que tuve durante 28 (casi 29) años y me llamo diferente? …y encima
acompañado del Sra??? Y el “de….”, como si yo fuera de alguien!! De esto no te
alerta Disney! Entiendo que es un solo un formalismo, pero de alguna forma te
pone a pensar!
Aca un pequeño video de cuando comenzaba esa etapa de
ilusión y enamoramiento…la búsqueda del amor!
Y Ya que estamos les dejo el video resumen del día en que me
transforme en la Sra. De Bianchi….
Hasta la próxima!
La Sra. de Bianchi










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